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Su carácter de vector se debe a los hábitos alimenticios de las hembras.

Estas necesitan ingerir sangre, que succionan a personas y otros mamíferos, para poder completar el desarrollo de sus huevos. Si ingieren sangre infectada con algún agente patógeno pueden transmitir estos microorganismos a través de su saliva a otra persona cuando vuelvan a picar.

Su control pasa por identificar las potenciales áreas de cría (zonas naturales sometidas a encharcamientos temporales o constantes, zonas de almacenamiento de agua y zonas de aguas residuales) para someterlas a un continuo seguimiento y si es necesario aplicar en ellas tratamientos biológicos que mermen las poblaciones larvarias y eviten así la proliferación de adultos.

Control de plagas: Mosquitos

De las más de 2.500 especies descritas tienen importancia para las personas algunos géneros (Culex, Aedes, Anopheles, Culiseta o Coquillettidia) que habitan en nuestras latitudes por su potencial riesgo de transmitirnos enfermedades como la malaria, el dengue, la fiebre amarilla o la  filariasis.

Los mosquitos tienen una gran relevancia en la Salud Pública debido a las enfermedades que transmiten y las molestias que causan (picaduras principalmente).

INTI dispone de biólogos especializados en control de mosquitos y aplica las últimas técnicas que existen en el mercado. Dicho control se centra en los focos de cría, verdadero orígen de las plagas de mosquitos.

Para el control de este tipo de insectos INTI realiza los siguientes tratamientos:

  • Tratamientos larvicidas con Bacillus thuringiensis var. israelensis serotipo H-14.
  • Muestreos larvarios.
  • Identificación de especies.
  • Localización de focos de cría (ríos, lagos, zonas de encharcamiento,…).
  • Diseño de mapas de puntos críticos (Sistemas de Información Geográfica).
  • Tratamientos adulticidas con equipos de ultrabajo volumen.
Control de plagas: Desratización

¿Qué es el Bacillus thuringiensis?

El Bacillus thurigiensis es una bacteria completamente inocua para los seres humanos y para la mayoría de los seres vivos pero, una vez dentro del aparato digestivo de las larvas de algunos dípteros (moscas y mosquitos), libera una toxina que las elimina en corto tiempo. Actualmente el uso de Bacillus thurigiensis se considera la técnica más avanzada, más efectiva y más sostenible de todas las existentes para el control de mosquitos y otros dípteros.

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