91 663 79 20 - Horario L-V 9:00-17:00 Acceso a portal cliente
Los múridos parecen haber sido creados premeditadamente para atormentar al hombre: vivos y ágiles, tienen magníficas condiciones para correr, saltar, trepar y nadar. Pueden abrirse camino con los dientes (cuyo crecimiento es constante) a través de cualquier material, incluso tuberías de plomo, y sólo precisan orificios que le permiten asomar la cabeza para introducirse completamente.Tienen los sentidos muy desarrollados, destacando por encima de los demós el oído y el olfato. Poseen un sistema inmunológico muy eficaz y adaptable al hábitat en que se asientan, por muy extremas que sean las condiciones. Soportan todos los climas, aunque prefieren las llanuras templadas y cálidas, las regiones cultivadas, los frutales y los entornos humanos. Los múridos destacan por una capacidad reproductora extraordinaria, lo que explica que constituyan plagas de difícil reducción sin métodos debidamente estudiados.

Son vectores de numerosas enfermedades, entre las que destacan la salmonelosis, la leptospirosis, la peste bubónica y el tifus murino.

Entre los más conocidos podemos citar la rata de alcantarilla (Rattus norvegicus), la rata negra (Rattus rattus), el ratón doméstico (Mus musculus) y el ratón de campo (Apodemus sylvaticus).

He aquí la información más relevante respecto a las especies de múridos que más comúnmente se hallan en el entorno urbano:

Rata  de alcantarilla (Rattus norvegicus)

Rata negra (Rattus rattus)

Ratón doméstico (Mus musculus)

Medidas Preventivas

Volver al índice del manual de plagas.

CompartirTweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someone
x Shield Logo
Este sitio es protegido por
The Shield →