91 663 79 20 - Horario L-V 9:00-17:00 Acceso a portal cliente

Este nombre genérico engloba a 120.000 especies que se distribuyen prácticamente por todos los ecosistemas del planeta. Estos dípteros tienen hábitos diurnos y se alimentan de materia orgánica en descomposición jugando un papel importante en la cadena alimenticia. Ayudan a descomponer los cadáveres de  animales muertos y se comen las heces de los que aún están vivos incorporando de nuevo el carbono a las redes tróficas.

Una mosca puede llegar a vivir unos dos meses y medio como máximo (según especies), tiempo durante el cual pasa por diferentes estadios y fases de desarrollo:

Control de plagas: mosca

La hembra deposita sus huevos sobre materia orgánica en descomposición (heces o cadáveres) de las que se alimentará la larva tras la eclosión del huevo. Además, estos desechos orgánicos proporcionan la humedad necesaria para el desarrollo del embrión. La larva, de aspecto vermiforme, pupará antes de transformarse en adulto.

El control de estos dípteros es importante porque, a parte de que su sola presencia produce molestias al ganado y a las personas, son transmisores de patógenos que producen enfermedades. Sus hábitos alimenticios y reproductivos provocan que transporten en sus patas microorganismos desde las heces  hasta los alimentos donde se posan. Además, las propias heces de las moscas y sus vómitos pueden contener bacterias resistentes a su actividad digestiva. De esta forma las personas al ingerir estos alimentos contaminados pueden contraer enfermedades como la disentería, el cólera y la fiebre tifoidea.

Especies de interés: Mosca doméstica (Musca domestica), mosca de la fruta (Drosophyla melanogaster), mosca de la carne (Calliphora erytrocephala, Lucilia caesar y L. sericata), mosca de la humedad (Psychoda sp.) y mosca negra (Simuliidae).

 

Volver

Medidas preventivas

Volver al índice del manual de plagas

CompartirTweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someone